Los operadores se interesan por locales comerciales ubicados en el tramo entre Francesc Macià y Passeig de Gràcia pero se muestran prudentes a la hora de cerrar operaciones.
En marzo de 2015 concluían las obras de remodelación del tramo de la Diagonal que va de la plaza Francesc Macià a Passeig de Gràcia. Se iniciaba así una nueva etapa que debía relanzar esta popular avenida como uno de los ejes comerciales más atractivos y dinámicos de la ciudad, continuación natural de Rambla de Catalunya y Passeig de Gràcia. Cuatro años más tarde, se ha avanzado en este sentido, pero no por igual en todo el tramo. La avenida todavía busca una fórmula comercial que acabe de cuajar en todos los tramos hasta Francesc Macià y que sirva para atraer más público y operadores.
Aceras anchas flanqueadas por hileras de árboles que delimitan el tráfico rodado, bancos distribuidos a lo largo de esta parte del paseo y alguna terraza en la que sentarse a tomar algo y ver la vida pasar. Sin duda, la reforma del tramo de la Diagonal comprendido entre Francesc Macià y Passeig de Gràcia logró su objetivo de dar prioridad al peatón tal como se pretendía inicialmente, convirtiendo esta parte de la avenida en una zona de paseo mucho más agradable y segura. Tiendas de ropa y decoración, cafeterías, restaurantes y oficinas de atención al cliente se fueron instalando en los locales que habían ido quedado vacíos.
«Las zonas próximas a Francesc Macià, en un extremo y a Passeig de Gràcia, al otro, son las que despiertan mayor interés entre los operadores».
Pero a pesar de este nuevo dinamismo, algunos inmuebles ubicados en la parte central de este tramo continúan sin inquilinos. Las zonas próximas a Francesc Macià, en un extremo y a Passeig de Gràcia, al otro, son las que despiertan mayor interés entre los operadores. La primera porque como eje residencial pero también de negocios concentra un importante número de oficinas, lo cual asegura una afluencia de público a tiendas y restaurantes de la zona, principalmente durante la semana. La segunda porque a nivel comercial se considera la continuación natural de Passeig de Gràcia y Rambla de Catalunya. Además, es la zona de oficinas más prime del centro de la ciudad, por lo que atrae tanto a residentes locales como a turistas. El hecho de que registre mayor tráfico peatonal se traduce en una mayor demanda por parte de marcas de moda y complementos, pero también de cadenas de restauración de comida rápida. Un fenómeno similar ocurre en la zona próxima a Francesc Macià.
En el resto, se está produciendo una concentración por tipo de operadores. La presencia de Zara, Pilma, Rosa Clará o Tous en determinados tramos atraen otras marcas de moda, decoración, vestidos de novia o joyería respectivamente. Un claro ejemplo de este efecto llamada se ve claramente en la parte de montaña junto a Francesc Macià donde Zara, Massimo Dutti o Mango comparten acera. También es el caso de las tiendas de decoración y complementos del hogar como Pilma, Habitat, Zara Home, A Loja du Gato Preto, Maison du Monde o Zwilling, que se reparten en el tramo que va de Rambla de Catalunya hasta Muntaner. Por su parte, la zona de Tusset concentra locales de ocio nocturno como bares y discotecas.
«Una rebaja de los precios de salida puede acabar de convencer a los operadores más reticentes”
“La Diagonal es una vía con futuro” comentan desde el departamento de Locales de Busquets Gálvez. “Del optimismo de los primeros años que siguieron a la reforma se ha pasado una fase de mayor realismo en la que la Diagonal ha ido definiendo su oferta. Vemos como se van concentrando operadores con una actividad u oferta similar o complementaria en determinados tramos” señalan. Según la consultora esta fórmula es la que tiene más números de acabar cuajando. Pero advierten de la necesidad de que se ajusten los precios de alquiler. “Hay que facilitar la entrada de nuevos operadores para conseguir que este tramo de la Diagonal acabe de encontrar su identidad y su público. Una rebaja de los precios de salida puede acabar de convencer a los operadores más reticentes” concluyen.








