La consultora inmobiliaria Busquets Gálvez hace tiempo que tiene un pie en Portugal, donde en la última década ha gestionado la compraventa de varios activos en Oporto. Ahora, la empresa ha dado un paso más en su implantación en el mercado luso con la inauguración de una oficina física en Oporto, especializada en inversiones inmobiliarias. Para su nueva sede, Busquets Gálvez ha escogido el céntrico barrio de la Baixa, donde se concentra buena parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
“Desde 2007 tenemos intereses en el mercado inmobiliario de Oporto. Ahora hemos decidido formalizar nuestra presencia como consultora de referencia también en Portugal” señala Mónica Mir responsable del área de inversiones de Busquets Gálvez.
La directiva explica que su objetivo es replicar el modelo que funciona desde hace años en sus oficinas de Barcelona y Madrid. “Nos centramos en conocer a fondo el mercado local para así poder generar oportunidades de inversión para nuestros clientes” señala Mir. Además, la estrategia de Busquets Gálvez pasa por poner el foco en aquellos barrios del centro que presentan un mayor potencial.
Ampliar y diversificar la cartera de inmuebles
Con esta apertura, Busquets Gálvez busca ofrecer a los inversores con los que trabaja habitualmente, una cartera de inmuebles más amplía y diversa, y atraer también a nuevos clientes tanto en España como en Portugal. “Los clientes nos piden más alternativas de inversión para ampliar su portfolio de activos ante las dificultades que encuentran, principalmente en Barcelona, para tirar adelante grandes rehabilitaciones y nuevas promociones residenciales y proyectos en el sector hotelero” explica la directora de Inversión.
En este sentido, la consultora ofrece en Portugal servicios de intermediación en la compraventa de edificios, solares, oficinas, hoteles y locales en inversión ubicados en barrios del centro histórico como la Baixa en Oporto. “Contamos con más de 20 años de experiencia en este segmento de mercado. A lo largo de este tiempo, hemos demostrado nuestra capacidad para anticiparnos a las tendencias de mercado y ahora estamos convencidos de que es el momento de Portugal. Ciudades como Oporto tienen aún recorrido y oportunidades de inversión” indica Mir.
Destino turístico y de inversiones inmobiliarias
El potencial de Portugal como destino turístico es indiscutible. Sólo el año pasado, el sector creció un 12% respecto a 2017 y alcanzó los casi 25 millones de visitantes. Además, durante dos años consecutivos, el país luso ha sido distinguido como “Mejor destino turístico del mundo” en los premios World Travel Awards. Precisamente Oporto es un buen ejemplo de como el sector ha conseguido romper la estacionalidad y aumentar su atractivo turístico durante todo el año.
Con poco más de 210.000 habitantes, esta ciudad del norte de Portugal recibe en torno a 1,6 millones de visitantes anuales. De hecho, la segunda ciudad lusa se ha convertido en uno de los destinos europeos favoritos para hacer una escapada de fin de semana gracias a su arquitectura singular y a una creciente oferta de restauración, ocio y compras. “Oporto comparte algunos paralelismos con Barcelona en el sentido de que las dos ciudades tienen un centro histórico y un patrimonio arquitectónico que las hace únicas y además son muy dinámicas a nivel cultural y económico” destaca Mir. En este sentido, Oporto cuenta también con una de las universidades más importantes del país, por lo que atrae a una población joven que influye en la oferta cultural y de ocio de la ciudad.
La industria ha sido tradicionalmente el principal motor económico de la ciudad. Ahora el turismo y el sector servicios llevan camino de convertirse en una importante fuente de ingresos. “Es aquí donde la inversión inmobiliaria juega un papel importante, recuperando y rehabilitando edificios hasta ahora olvidados y garantizando su viabilidad” concluye la directiva de Busquets Gálvez.








