Las moratorias en la concesión de licencias, el auge del e-commerce y el declive del comercio tradicional o la polémica por las terrazas y la venta ilegal son algunos de los temas que han marcado el actual mandato municipal. Ante las elecciones al Ayuntamiento de Barcelona del próximo domingo 26 de mayo, las diferentes candidaturas exponen su modelo comercial para la ciudad. A grandes rasgos, existe unanimidad en impulsar los mercados municipales, el comercio de proximidad, la digitalización del sector y las APEUs (Áreas de Promoción Económica Urbana) y BIDs (Business Innovations District) y en proteger los comercios emblemáticos. Las principales diferencias se centran en la tipología de modelo comercial (más allá de la tienda de barrio) que proponen para la ciudad, los instrumentos para dinamizar el tejido comercial y la lucha contra la venta ilegal. Repasamos algunas de las propuestas recogidas en los programas electorales de las principales candidaturas.
La candidatura de Barcelona en Comú, liderara por la actual alcaldesa Ada Colau, apuesta por potenciar el comercio de proximidad a poder ser “tradicional, singular, ecológico y cooperativo”. Para ello, su programa electoral recoge una batería de medidas que en buena parte se centran en la gestión de los locales comerciales de la ciudad. Entre otras propuestas, contempla:
- Compra pública de locales comerciales con el fin de extender la oferta de bajos de protección oficial en los que, previo concurso, se podrían instalar a un precio inferior al de mercado, tiendas de proximidad o proyectos empresariales que tengan un impacto social en el barrio.
- Promover que las oficinas ahora situadas en planta bajen a la calle y ocupen locales comerciales vacíos.
- Implementar planes especiales de usos en zonas con riesgo de sobresaturación como la Sagrada Familia o la calle Girona y realizar una definición más precisa de las licencias en los barrios donde sea necesario.
- Reforzar las inspecciones.
- Incrementar los tributos que pagan las terrazas.
“Por lo que respecta a la problemática de los “manteros” Barcelona en Comú y ERC apuestan por facilitar la inserción laboral de las personas que se dedican a la venta ambulante. Collboni quiere luchar contra la venta ilegal de productos y bebidas incrementando la seguridad. Junts per Catalunya propone una respuesta que combine la seguridad, la formación y la sensibilización del comprador hacia esta problemática. Valls promete eliminar el comercio ilegal en la calle y acabar con las mafias que lo gestionan en 90 días. Bou apuesta por un régimen de sanciones y por reforzar la seguridad mediante un Plan coordinado por el Ministerio del Interior”.
Por su parte, la candidatura de ERC, encabezada por Ernest Maragall, promueve políticas municipales encaminadas a “acompañar y ayudar al sector del comercio a afrontar nuevos retos como el relevo generacional, la especialización, la digitalización, la preservación de los comercios emblemáticos o los nuevos modelos de gestión comercial (BIDs o APEU), para hacerlo más competitivo”. Algunas de las medidas que recoge su programa electoral consisten en:
- Elaborar planes especiales de dinamización comercial en las zonas que disponen de poco tejido comercial con muchos locales vacíos u obras de larga duración.
- Diseñar campañas de promoción del comercio de proximidad de la ciudad durante todo el año y ofrecer programas de formación a través de Barcelona Activa para favorecer la digitalización y la venta online del comercio de proximidad
- Redactar planes de usos con el objetivo de limitar la instalación de grandes superficies en Barcelona.
- Revisar el catálogo de los comercios emblemáticos de la ciudad y elaborar un censo de comercios singulares para garantizar su protección.
- Rediseñar, conjuntamente con el sector comercial, los horarios de apertura en fin de semana de zonas turísticas.
- Agilizar el proceso de tramitación de licencias para comercios.
«Prácticamente todas las candidaturas promueven una racionalización de las entregas de e-commerce a través de fórmulas como el “click and collect” para reducir el impacto sobre el medio ambiente y la movilidad en la ciudad».
En cuanto a la candidatura de BCN pel Canvi-Ciutadans que lidera Manuel Valls, ésta destaca la necesidad de recuperar la interlocución entre el tejido comercial y las instituciones municipales para que el sector sea una prioridad en la política económica del Ayuntamiento. Entre otras medidas, proponen:
- Recuperar y fomentar los oficios -carpinteros, zapateros, reparadores de persianas, tejidos, vidrieros- de manera que puedan ocupar locales ahora vacíos y dar una respuesta de proximidad a los vecinos.
- Impulsar un consorcio público-privado que potencie el tejido de tiendas y comercios de la ciudad.
- Asegurar la correcta aplicación de la ordenanza de terrazas, velar por que la estética del mobiliario armonice con el entorno y dar valor al sector de la gastronomía.
- Dar apoyo a los proyectos de APEUs (Áreas de Promoción Económica Urbana) y BIDs (Business Innovations District) que se quieran crear en Barcelona para revitalizar la actividad comercial de los diferentes barrios de la ciudad.
La candidatura del PSC al Ayuntamiento de Barcelona que lidera Jaume Collboni, apuesta por un modelo de comercio de proximidad diverso que también permita a la ciudad continuar siendo un referente turístico y de comercio de calidad. En este sentido, propone:
- Apoyar formas de cooperación público-privadas y de autogestión para impulsar las APEUs.
- Reforzar la seguridad en comercios y locales de restauración y realizar también las inspecciones oportunas.
- Luchar de manera “intensa” contra la venta ilegal de productos y bebidas
- Aumentar la protección del comercio emblemático, más allá de los previsto en el Plan Especial.
- Impulsar un programa para favorecer la transición del comercio de proximidad tradicional hacia un modelo de e-commerce.
- Potenciar actuaciones que contribuyan a prestigiar al sector de la restauración de la ciudad.
«Todos los programas recogen medidas para promover la digitalización y la venta on-line del comercio de proximidad tradicional».
Por su parte, Junts per Catalunya destaca el carácter eminentemente comercial de Barcelona, donde conviven unos 60.000 establecimientos que ocupan a unas 126.000 persones. En líneas generales, apuestan por mantener un equilibrio de los diferentes formatos comerciales e impulsar el comercio de barrio y la singularidad de ejes comerciales. Proponen:
- Constituir “Barcelona Comerç” como foro de diálogo permanente entre el sector del comercio y la administración.
- Poner en marcha un plan específico para promover la ocupación de locales vacíos.
- Crear una plataforma tecnológica desde la que todos los comercios de Barcelona puedan vender on-line
- Avanzar en la implementación de los APEUS/BIDs, como fórmula de colaboración público-privada
- Consolidar el plan específico de protección y apoyo a los establecimientos emblemáticos.
- Dar mayor apoyo a los sectores de la moda y la restauración.
- Respetar la normativa de terrazas y, en ningún caso, eliminar las que ya existen.
- Impulsar un protocolo para luchar contra la venta ilegal y poner en marcha una campaña de sensibilización al comprador (especialmente turistas), así como programas de formación y ocupación.
Para la candidatura del PP que lidera Josep Bou, “es ampliando las posibilidades al pequeño comercio como se le garantiza su viabilidad, no ahogándole con trabas o impuestos”. En su programa marco para los próximos comicios municipales, los populares se centran en la lucha contra el comercio ilegal. Para ello proponen impulsar un Plan Especial de Protección del Comerciante, que evite la proliferación de las ventas ilegales. Este plan contemplaría medidas de protección de la seguridad urbana y mecanismos para combatir a las mafias. El Ministerio del Interior sería el encargado de coordinar el Plan en el que se implicaría a la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías autonómicas y municipales.








