Ante la escasez de oferta de locales comerciales en rentabilidad y el incremento sostenido de precios en zonas prime, los inversores inmobiliarios fijan ahora la vista en las calles secundarias o adyacentes a las principales vías comerciales de Barcelona.
Encontrar un local comercial en venta en Barcelona que esté alquilado y ofrezca una cierta rentabilidad, se ha convertido en misión prácticamente imposible. Tanto los fondos de inversión, como los family office y pequeños inversores nacionales y extranjeros, convencidos del potencial y la seguridad que ofrece el mercado inmobiliario barcelonés, se disputan las pocas oportunidades que salen al mercado. Y son más bien escasas dado el carácter conservador de los grandes propietarios locales -patrimonialistas y family offices- que rehuyen deshacerse de ninguno de sus inmuebles. “Desde siempre la mentalidad del inversor patrimonialista local ha sido la de mantener su cartera. Si con la crisis hubo un cierto movimiento en el mercado y algunos propietarios decidieron poner a la venta una parte de sus activos, esta tendencia se ha frenado en seco” comenta Mónica Manguillot, directora del departamento de Locales de Busquets Gálvez en Barcelona.
Ante esta realidad, los inversores nacionales y extranjeros buscan un hueco en el mercado y han comenzado a dirigir su interés fuera de las vías comerciales más importantes de Barcelona. “Su apuesta natural sería conseguir cerrar operaciones en Passeig de Gràcia, Rambla de Catalunya, Portal de l’Angel, Portaferrissa, Las Ramblas y Diagonal, es decir las calles y avenidas preferidas por las grandes marcas de retail. Son vías consolidadas que, si bien es cierto que requieren un mayor volumen de inversión, ofrecen mayor seguridad aunque a una rentabilidad más baja que en otras zonas. La cuestión es que prácticamente no salen a la venta locales en rentabilidad en estas arterías principales” explica Manguillot.
Por contra, el mercado se muestra algo más dinámico en las consideradas segundas líneas y calles dedicadas al comercio de barrio. Gran de Gràcia, Carrer de Sants, Enric Granados, Ferran, vías transversales a Passeig de Gràcia y Rambla de Catalunya y las callejuelas y plazas principales del Born y la Barceloneta son las que están acaparando la atención de los inversores. “El volumen de inversión requerido para cada operación es menor. Esto permite diversificar y repartir el riesgo entre varios activos. Y además se pueden conseguir rentabilidades algo más elevadas que en zonas prime” señala la directora del departamento de Locales de Busquets Gálvez. Precisamente, la consultora inmobiliaria ha recibido varios encargos de diversos inversores para buscar activos en estas calles secundarias. Una tendencia que se ha visto auspiciada por el ligero incremento de precios registrado en los dos últimos años gracias a la reactivación económica global, la confianza en la ciudad y los buenos datos que arrojan los sectores relacionados con el ocio, el comercio y el turismo a nivel local.









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