La tendencia alcista de los precios de alquiler de los locales comerciales situados a lo largo de Rambla de Catalunya está detrás de la elevada rotación de operadores que lleva tiempo produciéndose en esta céntrica vía. Los expertos advierten de la necesidad de ajustar el nivel de rentas para garantizar la viabilidad de este paseo como eje comercial y de restauración.
La cartera de locales comerciales disponibles en Rambla de Catalunya va en aumento. Una tendencia que se ha reforzado en los últimos meses hasta el punto que las consultoras inmobiliarias más activas en la ciudad de Barcelona han cuadriplicado el número de inmuebles en alquiler o traspaso que comercializan en esta vía. De contar con poco más de 5 locales en cartera de media han pasado a disponer de hasta 20 inmuebles en esta céntrica calle de Barcelona. Las razones detrás de la constante rotación de operadores en esta rambla son diversas, pero todas tienen una base económica: el volumen de ventas no permite sostener el nivel de rentas actual.
Comercio y público principalmente locales
El público que pasa a diario por Rambla Catalunya es principalmente local, sobre todo en el tramo que va desde la calle Diputación hasta la Avenida Diagonal. Los turistas se quedan básicamente en el tramo comprendido entre la plaza de Catalunya y la calle Consell de Cent, atraídos por la oferta de restauración. Esto se traduce directamente en las cifras de venta que registran las tiendas de moda y complementos a lo largo de casi todo el paseo. A pesar de que el consumo interno se ha ido recuperando tras la crisis, en las calles con mayor afluencia de turistas es dónde el volumen de negocio se dispara. Y éste no es exactamente el caso de Rambla Catalunya.
Por otra parte, esta vía es una segunda línea para los grandes operadores. Las marcas más potentes del sector retail apuestan por abrir amplias tiendas insignia en ejes muy prime que actúen como grandes escaparates, les permita mejorar la experiencia de compra del cliente y, a la vez, funcionen como punto de recogida de compras online. En este sentido, gigantes del retail como Inditex (Zara, Massimo Dutti), H&M (H&M, Coss, Other Stories), Mango o Uniqlo se han posicionado en el paseo de Gràcia a través de flagships de grandes dimensiones. Además cuentan ya con tiendas secundarias en el triangulo comprendido entre la plaza de Catalunya, Passeig de Gràcia, Rambla de Catalunya y la Avenida Diagonal. Por ello, es difícil que una gran marca puje actualmente por un local en esta zona. Por tanto, el mercado de potenciales inquilinos se reduce a marcas locales o internacionales de menor tamaño. Por su parte, los propietarios siguen demandando rentas poco ajustadas a lo que estas firmas pueden pagar en función de sus previsiones de venta.
Precios hasta un 35% sobredimensionados
Según la consultora del departamento de locales de Busquets Gálvez, Maribel Saquero, los precios de alquiler que se fijan de salida pueden llegar a estar hasta un 35% por encima de mercado. “En términos generales hay una diferencia de entre un 15% y un 30% entre el precio que pide la propiedad y el que resulta razonable para que a los operadores que quieren seguir o que busquen instalarse en Rambla de Catalunya les salgan los número. En ocasiones pueden pasar seis meses hasta que se produce este reajuste de precios” señala Saquero.
Una opinión generalizada en el sector y que también comparte Rubén Costan, consultor de la inmobiliaria Gramar. “La mayoría de propietarios basan sus expectativas de precios en baremos que aparecen publicados en medios de comunicación. Pero a menudo se trata de una información distorsionada, porque resulta muy difícil generalizar y establecer un precio/m² exacto. La realidad es que el precio final por m2 lo determinan un conjunto de factores como el estado del inmueble, la superficie total o su distribución. No tiene el mismo precio/m2 un local de 1.500m2 en planta baja que un local de 200m2 distribuidos en planta baja y sótano. Por tanto, en base a esta información, se establecen precios de salida poco realistas” señala.
Ante esta realidad, el éxodo de marcas es constante. Los operadores que no pueden renegociar las rentas se vean obligados a cerrar o a buscar ubicaciones alternativas con alquileres más asequibles. “Otras marcas, como las que abandonarán el Boulevard Rosa en breve, querrían instalarse en esta rambla pero no pueden asumir el nivel de precios actual” indica Saquero.
Para el sector, ha llegado el momento de frenar esta tendencia alcista de precios para poder garantizar la viabilidad de la Rambla de Catalunya como eje comercial y de restauración. Por el momento, la mayor disponibilidad de inmuebles está comportando que o bien no se pidan ya traspasos o, si se hace, que éstos sean mucho más razonables. “Ahora es necesario que se produzca un ajuste en los precios de alquiler, que ni tan solo bajaron durante los años de crisis. Y es necesario que las rentas retrocedan no sólo en esta vía, si no también en la calles adyacentes e incluso paseo de Gracia o Portal de l’Angel” coinciden ambos consultores.








