La transformación de las galerías comerciales del Bulevard Rosa ya está en marcha. A partir de 2018 las más de 100 tiendas de pequeño tamaña ubicadas en las históricas galerías cerrarán para dar paso a un máximo de 4 grandes locales comerciales. El proyecto, tal y como adelantó Eje Prime, comportará que se liberen 5.200m2 de uso comercial en pleno paseo de Gràcia, una de las vías más demandas por las grandes cadenas de retail y marcas de lujo.
Los actuales inquilinos empezarán a desalojar los locales que actualmente ocupan durante los primeros meses de 2018, una vez venzan los últimos contratos de alquiler que aún están en vigor. A partir de ahí, la dirección de las galerías empezará a trabajar en el proyecto de reforma de los cerca de 5.000 m2 de espacio comercial. En este sentido, directores de retail de las consultoras inmobiliarias más activas en paseo de Gràcia, -Busquets Gálvez es una de las mejores posicionadas en la zona- y responsables de expansión de grandes cadenas están expectantes por conocer el alcance del proyecto y tomar posiciones.
“Este anuncio representa una aportación importante para paseo de Gràcia en términos de superficie comercial. La extrema escasez de locales comerciales en venta o alquiler en esta vía es crónica y por tanto abre una ventana de oportunidad. Pero estamos a la espera de conocer los detalles técnicos de esta reforma. Unidades finales, normativa, accesos, etc” señalan desde el departamento de Locales de Busquets Gálvez. Algunos rumores apuntan a que grandes operadores como Primark o Decathlon ya han mostrado interés por convertirse en nuevos inquilinos de paseo de Gràcia 55. Lo que nadie discute es que esta reconversión facilitará la gestión a las familias propietarias del inmueble al pasar de 100 inquilinos a un máximo de 4.
Con esta transformación desaparece una de las últimas galería comerciales aún en funcionamiento en el centro de Barcelona y se cierran casi 40 años de historia. El Bulevard Rosa abrió sus puertas en diciembre de 1978 en el número 55 del paseo de Gràcia, aunque actualmente cuenta con accesos secundarios en Rambla Catalunya, Aragó y València.
Su modelo comercial, basado en tiendas de tamaño pequeño y mediano de carácter eminentemente local, vivió su época de esplendor en los años 60, 70 y 80. La importante afluencia de turistas y la progresiva transformación de esta calle en una las vías comerciales más importantes de Barcelona ha provocado un cambio en el perfil de los inquilinos de los locales y del público que pasa cada día por esta vía. Hoy las tiendas de lujo más prestigiosas a nivel internacional comparten acera con gigantes del retail como Zara, Uniqlo o H&M, mientras que los turistas extranjeros se mezclan con los clientes locales y llenan los comercios del paseo. En breve, la fisionomía del paseo de Gràcia volverá a cambiar para acoger nuevos inquilinos.









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