Que le pedimos a 2025 para Barcelona: una carta de ‘buenas intenciones’
Dejamos atrás 2024, y Barcelona necesita que se solucionen muchas cosas para avanzar tal y como sus ciudadanos y la propia ciudad se merecen.
Como si de hacer una carta de buenas voluntades para el próximo año se tratara, lo primero que me gustaría apuntar es la vivienda. Necesitamos todo tipo de vivienda: social, mixta y promociones privadas, vivienda de compra y de alquiler, pero que sea para todos los bolsillos.
Más allá de solo hacer una lista de lo que todos querríamos para el inmobiliario en Barcelona, me gustaría también dar mi punto de vista en cuanto a las acciones que se podrían llevar a cabo para atajar este problema. Una de ellas sería desencallar la problemática a la que se enfrenta el negocio inmobiliario desde hace ya más de tres años, y no es otra que la de tener que reservar el 30% de nuevas promociones a vivienda asequible. La ‘reparación’ de esta norma fue una de las promesas del actual consistorio, y nos despedimos del año sin ninguna solución ejecutada.
La segunda clave, y creo que esto podría ser aplicable a cualquier sector, es la colaboración entre el ente público y el privado. Pero también entre la administración local y la autonómica. El sector residencial debe llegar a acuerdos, entre ellos y entre administraciones. Pero esto no se puede hacer sin diálogo. Apuntamos, pues, en esta carta de buenas voluntades para el próximo año el buen entendimiento entre partes.
En esta carta no podía faltar una parte del negocio inmobiliario que yo creo que es el alma de cualquier ciudad: su comercio. Queremos un comercio en Barcelona que rebose, no queremos locales vacíos. Queremos un negocio de calidad, auténtico, como antaño. Menos supermercados de 24 horas en ubicaciones ‘prime’ y más comercio ordenado y de calidad. Por supuesto, menos limitaciones de actividades lícitas y que aportan a los barrios y los mejoran, además de crear empleo: queremos un comercio de proximidad que encaje en los barrios y queremos dar un impulso a los mercados municipales, centros neurálgicos de cualquier barrio y tan necesarios para crear un tejido de comercios especializados a su alrededor.
Si me permitís un extra en esta carta de buenas intenciones (que se va pareciendo cada vez más a una carta a los Reyes Magos), pido unas Ramblas que no estén paralizadas más de dos años y mantengan en estado de incertidumbre e inseguridad a todo el sector. Queremos un Pla d’Usos que debería salir este año con proyectos realistas y que eleven el nivel de la zona.

Por último, vuelvo a los barrios de Barcelona para pedir que se mejoren los que están más deteriorados, como el Raval. Una de las opciones para revitalizarlos podría ser la supresión de moratorias para aperturas de nuevos hoteles de 4 y 5 estrellas, que elevan indudablemente la categoría de las zonas en las que se instalan, y el incentivo a los promotores para que construyan vivienda de todo tipo. Que se suavice esta moratoria para la construcción de nuevos hoteles en Eixample y Ciutat Vella, limitándolo solamente a determinadas ubicaciones o calles.
A 2025 también le pedimos, al hilo de los alojamientos hoteleros, la esperada y obligada regulación del coliving, que daría respuesta a las necesidades de alojamiento para empleados extranjeros y locales de nuevas empresas que quieran instalar sus oficinas en Barcelona y, a la vez, liberaría muchas viviendas que ahora se explotan para alquiler temporal.
No puedo despedirme sin hacer mención especial al Ayuntamiento de Barcelona. Si bien es cierto que ahora la postura del consistorio y el negocio inmobiliario de la capital catalana están ‘un poco más cerca’, es necesario hacer hincapié en que no cesen en su empeño de dar soporte a todos los sectores empresariales de la ciudad y que den prioridad a buscar y promover todo tipo de proyectos innovadores que aporten y hagan grande nuestra ciudad.
ÉXITOS Y SUPERACIÓN
Para Busquets Gálvez, 2024 ha sido un año de éxitos y de superación. Estos últimos doce meses han estado marcados por la incertidumbre y un ambiente enrarecido que, tanto nosotros como el resto del negocio, hemos sabido capear, encontrando en un entorno difícil nuevas oportunidades de crecer.
Gracias por confiar en nosotros un año más y continuar acompañándonos día tras día en esta aventura de ‘buenas intenciones’.









