La obligación de reservar el 30% de obra nueva a vivienda social en Barcelona ya se deja sentir

Los primeros efectos han tenido que ver con el aluvión de solicitudes de licencias de obras que el Ayuntamiento ha recibido entre junio y septiembre, antes de que la iniciativa se aprobara en el pleno municipal. Pero el efecto que puede tener mayores consecuencias a medio y largo plazo tiene que ver con la considerable disminución del ritmo inversor en suelo edificable que se ha registrado en Barcelona desde que se anunciara la iniciativa el pasado mes de junio