Madrid y Barcelona suman ya casi medio millón de m² de espacio de ‘coworking’
Tras la pandemia del covid-19, la forma de trabajar ha cambiado, pero también las oficinas donde lo hacemos. La recuperación del negocio de las oficinas y la contratación de espacios flexibles o coworkings en Madrid y Barcelona han hecho que este negocio suba como la espuma en el último ejercicio.
COWORKING MADRID
Según datos del sector, Madrid ya cuenta con más de 230.000 m² destinados a espacio de oficinas flexibles, equivalentes a 23.460 puestos de trabajo, frente a los 21.560 del mismo periodo del año anterior. Barcelona, por su parte, tiene más de 220.000 m² de stock flexible, lo que representa el 3,5% del total de oficinas y 22.300 puestos de trabajo (frente a los 18.250 del mismo periodo del año anterior).
En la capital, la zona que más espacios de oficina flexible acumula es Paseo de la Castellana, aglutinando el 30,23% de todos los espacios flexibles de Madrid en esa ubicación. No obstante, Madrid, según las mismas fuentes, cuenta con una oferta de coworkings mucho más diversa y está distribuida de una manera más equitativa por barrios.
Chamberí destaca por tener una oferta más nueva y premium. De hecho, junto con Chamartín y Retiro son las zonas más caras de la capital para las oficinas flex, superando los 500 euros por persona. Alejarnos de esta ubicación puede significar una reducción del precio en un 15%-20%.
«En Madrid, el mercado de oficinas flexibles y coworking ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años, especialmente en zonas como el centro de la ciudad, el distrito financiero y las áreas comerciales más populares. Sin embargo, también estamos viendo un creciente interés en zonas periféricas como el distrito de negocios de Manoteras o el área de Las Tablas.
Estas áreas se han convertido en puntos atractivos para las empresas. La forma de trabajar se ha ido normalizando, por fin hacia un modelo híbrido, adoptando las bondades de cada modalidad, presencial-tele trabajo, ofreciendo una necesidad de espacios menor. En el mercado flex se pueden encontrar estos espacios con valores añadidos que aumentan la productividad y ayudan al personal de las empresas a mantenerse enfocado, conectado y motivado», explica Rocío Bartolomé, responsable del departamento de oficinas de Madrid de Busquets Gálvez.
COWORKING BARCELONA
En Barcelona, hay dos ubicaciones principales donde se concentra la demanda de coworkings: Eixample (Paseo de Gràcia) y Poblenou. En las cercanías de Avenida Diagonal y Paseo de Gracia se concentra la mayor oferta de espacios, con un nivel de ocupación superior al 90%. Además, todos los operadores premium están situados en esta ubicación debido a la gran demanda y buscan ampliarse. Los precios por persona comienzan a partir de 300 euros hasta los 600 euros.
Mención especial merece Poblenou, que se confirma como la ubicación de mayor crecimiento en Barcelona: un 30% de las nuevas aperturas se dan en este barrio.
«La pandemia ha acelerado la demanda de oficinas flexibles y coworking en Barcelona. Las empresas se han dado cuenta de la importancia de contar con espacios de trabajo que se adapten a sus necesidades y que les permitan ser más flexibles en momentos de incertidumbre. Además, estas soluciones ofrecen una mayor eficiencia en costes y permiten a las empresas centrarse en su negocio principal.
En el futuro, esperamos que las oficinas flexibles y coworking sigan creciendo en popularidad y se conviertan en una opción cada vez más atractiva para empresas de todos los tamaños», explica Noelia López, responsable del departamento de oficinas de Barcelona de Busquets Gálvez.
BARCELONA

Busquets Gálvez está especializada en operaciones de compraventa y alquiler de edificios y propiedades comerciales –oficinas y locales-, así como en el asesoramiento de inversiones inmobiliarias tanto en el ámbito nacional como en el internacional. La consultora opera fundamentalmente en Barcelona y Madrid.









