A un trimestre de cerrar el 2017, el sector inmobiliario mira al futuro más inmediato con optimismo. Tras la lenta recuperación iniciada en 2014, el sector ha entrado de lleno en la senda del crecimiento durante este año y encara los próximos ejercicios con confianza y buenas perspectivas. Todos los datos macro y micro económicos apuntan en esta dirección.
La corrección al alza del crecimiento en España por encima del 3%, el descenso previsto del paro, los bajos tipos de interés marcados por el Banco Central Europeo o el aumento de la confianza de los consumidores son algunos de los factores externos que están influyendo positivamente en la buena marcha del mercado inmobiliario español.
Y aunque el ritmo de crecimiento de cada segmento de mercado no ha sido uniforme, la realidad es que todos están tenido un buen comportamiento. Empezando por el de oficinas que fue uno de los más golpeados por la crisis. Ahora, la recuperación económica está dinamizando este segmento. La demanda por nuevos espacios y de mayor superficie en edificios de nueva construcción o rehabilitados choca con la escasez de producto, principalmente en la zona centro de Barcelona y Madrid donde en los últimos años muchas oficinas se transformaron en vivienda.
Ante el potencial de ambas ciudades para atraer empresas en expansión y talento internacional, Socimis, fondos de inversión y promotoras inmobiliarias se han embarcado en nuevos proyectos en zonas emergentes o periféricas como el 22@ o la Plaza Europa en Barcelona o Julián Camarillo en Madrid. Además del mayor ritmo de absorción de superficies disponibles y su impacto sobre los precios tanto de alquiler como de compra, los principales actores no pierden de vista el Brexit y el efecto que éste pueda tener sobre el mercado de oficinas en los próximos meses.
“Ante el potencial de ambas ciudades para atraer empresas en expansión y talento internacional, Socimis, fondos de inversón y promotoras inmobiliarias se han embarcado en nuevos proyectos de oficinas en zonas emergentes o periféricas”
La recuperación sostenida del consumo interno junto a la consolidación del turismo en las grandes ciudades están contribuyendo a potenciar el sector retail. Por una parte, para los inversores continúa resultando difícil encontrar locales en venta en zonas prime. Por ello están tomando en consideración calles próximas a las vías comerciales principales o a nuevas zonas con claro potencial de crecimiento.
En cuanto a los operadores, continúa la pugna por hacerse con un local de alquiler en la zona prime. Principalmente, para aquellas marcas que demandan superficies más amplias para abrir tiendas flagship que a la vez operen como puntos de recogida para su operativa de e-commerce. En este sentido, se están abriendo a nuevas zonas comerciales animadas por la reactivación del consumo y las actuaciones urbanísticas que incluyen la pacificación del tráfico y la peatonalización de determinadas calles como la Gran Vía de Madrid. En Barcelona, el sector estará muy atento durante los próximos meses a cómo se resuelven las diferentes moratorias en la concesión de nuevas licencias de actividad impuestas por el Ayuntamiento y que afectan por el momento a Ciutat Vella y Sant Antoni.
“Los operadores de retail se están abriendo a nuevas zonas comerciales animadas por la llegada de turistas, la reactivación del consumo interno y las actuaciones urbanísticas que incluyen la pacificación del tráfico y la peatonalización de determinadas calles.”
Por lo que respecta al segmento residencial, las transacciones se han disparado por segundo año consecutivo lo cual está comportando una revalorización sostenida de los activos situados principalmente en grandes ciudades como Barcelona y Madrid. A este crecimiento en la demanda de viviendas en estas dos ciudades están contribuyendo en gran medida los compradores extranjeros. Y aquí se incluyen tanto inversores institucionales como profesionales cualificados que deciden trasladarse a estas poblaciones atraídos por su aire cosmopolita y calidad de vida.
Además, la popularidad internacional de la que gozan estas dos urbes está empujando al alza el mercado de compraventa de pisos entre pequeños inversores privados que apuestan por el modelo «buy to let» consistente en comprar una propiedad para después ponerla en alquiler y rentabilizar la inversión a medio plazo.
“A este crecimiento en la demanda de viviendas en las grandes ciudades están contribuyendo en gran medida los compradores extranjeros”.
Mientras que fuera de Barcelona y Madrid, todavía quedan amplios stocks de vivienda por absorber, en estas dos ciudades las promotoras y fondos de inversión continúan apostando claramente tanto por la rehabilitación de edificios como por la construcción de nuevos proyectos residenciales que permitan paliar la escasez de propiedades tanto de compra como de alquiler. En este sentido, el interés por adquirir suelo finalista en estos núcleos urbanos se ha reactivado considerablemente alentada por las buenas perspectiva del sector. El horizonte más inmediato es pues que el mercado residencial en Barcelona y Madrid cierre el 2017 de nuevo con incrementos de precio sostenidos ante la reducida oferta de producto.
Leer entrevista a Mónica Mir. directora departamento Inversión en Busquets Gálvez sobre perspectivas mercado inmobiliario de Barcelona y Madrid.








