Un análisis de los últimos datos oficiales apunta a que este tipo de comprador ha ido perdiendo peso en el mercado residencial de la ciudad. Sólo en los dos primeros trimestres de 2018, los extranjeros compraron un 31% menos de viviendas respecto al mismo periodo del año anterior.
Si bien, en 2018 dejó un saldo negativo por lo que respecta al total de compraventas registradas con un descenso del 12% de operaciones respecto al año anterior, el papel que jugó el comprador extranjero fue ligeramente diferente al del cliente nacional.
Los compradores nacionales continuaron representado el grueso del mercado. En el 2018, protagonizaron cerca del 87% de las compras, un porcentaje muy similar al 2017 cuando se situó en el 85%
«El interés en el mercado de la vivienda de Barcelona por parte de compradores extranjeros se ha ido reduciendo paulatinamente desde la segunda mitad de 2017.»
Los datos estadísticos indican que el pasado 2018, un 22% menos de extranjeros compraron una vivienda en la ciudad respecto a los que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior. El descenso en compradores de nacionalidad española fue del 10% de media. El único trimestre donde se revirtió esta tendencia negativa fue el correspondiente a los últimos tres meses de 2018, tanto para los compradores nacionales como extranjeros. Esto se debe al efecto referéndum que se produjo en el 4T de 2017 y que alteró la evolución normal del mercado.
Por tanto, los inversores extranjeros que en los últimos ejercicios habían tirado de los segmentos medio y alto del mercado de residencial de Barcelona empezaron a perder peso durante el último ejercicio. Esta realidad apunta a la necesidad de que se produzca un ajuste de precios de hasta el 15% para las viviendas más caras (entre 400.000 euros 1,2 millones de euros).
Fuente: Departament d’Estadística i Difusió de Dades. Ajuntament de Barcelona. A partir de datos recogidos por el Colegio de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España y publicados por el Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya.









