El noroeste de Madrid se ha afianzado como la zona residencial más exclusiva y demandada de la capital y su entorno. En pocos años ha desbancado a áreas, antaño consideradas la meca de las viviendas de alto standing, como la Moraleja o Puerta del Hierro. ¿Pero a qué se debe este éxito? Según nos explican desde el Departamento de Residencial de Madrid, parece que los promotores han encontrado el equilibrio perfecto entre lujo, conveniencia y privacidad en urbanizaciones exclusivas como La Finca, Montepríncipe, Somosaguas, Monte Alina, Valdemarín o Monteclaro.
Una vez superados los controles de accesos, dentro de la urbanización La Finca se respira tranquilidad y silencio. Desde sus viales se adivinan casas de ensueño resguardadas tras discretos muros y setos. Lujo y espacio al alcance de muy pocos. Empresarios, altos directivos, futbolistas o artistas han optado por fijar su residencia en alguna de las urbanizaciones, que como La Finca, pueblan el noroeste de Madrid. Una mezcla de diversos factores explica la elevada demanda que existe por vivir en esta zona situada entre Pozuelo de Alarcón y Madrid.
El trayecto en coche desde la capital es de poco menos de quince minutos, con diferentes carreteras de acceso. Allí se concentra una extensa oferta de servicios que incluye desde clínicas privadas como el Hospital Quirón o el Hospital HM Montepríncipe, colegios de prestigio como el Americano, la British Council School Spain o centros universitarios como la Complutense de Madrid, zonas verdes -desde Somosaguas se llega a pie a la Casa de Campo- e instalaciones deportivas –Golf Somosaguas, Reebok Sports Club La Finca, Club de Campo Villa de Madrid y el Hipódromo de La Zarzuela, entre otras.
Arquitectura y diseño
A la conveniencia se suma la comodidad. Las urbanizaciones ubicadas en los municipios del noroeste -Pozuelo de Alarcón, Las Rozas, Majadahonda o Boadilla del Monte- comparten un urbanismo amable con avenidas espaciosas, parques amplios e incluso lagos artificiales. El diseño arquitectónico de las viviendas unifamiliares y edificios de pisos también tienen sello propio. Los despachos de arquitectura más prestigiosos de Madrid como Lamela o A-cero del que Joaquín Torres es socio, han firmado la mayoría de promociones que se han llevado a cabo en el área. Incorporan todas las comodidades que se puede pedir a una casa de lujo: espacios amplios, funcionales y bien articulados, diseño interior único, sistemas tecnológicos que mejoran la conectividad y la eficiencia energética, zonas exteriores ajardinadas y elementos que garanticen la seguridad y privacidad.
Precisamente, éste último es uno de los factores clave que han ayudado a la consolidación de urbanizaciones como La Finca, Monte Alina, Prado Largo, Montepríncipe y Somosaguas. “La manera como cada vivienda ha sido proyectada garantiza privacidad y ésto es algo irrenunciable para la mayoría de compradores” señala María Cortés, responsable del área de Residencial de Busquets Gálvez Madrid. “Que la vivienda reúna un serie de características en cuanto a espacios y sostenibilidad y que la urbanización disponga de buenos accesos a Madrid capital y seguridad, son otras condiciones que nos suelen demandar nuestros clientes” añade. En este sentido, Busquets Gálvez Madrid cuenta con una cartera de inmuebles de alto standing muy selectiva, que se ajusta a estos requisitos y a este tipo de comprador.
La consultora tiene una fuerte presencia en urbanizaciones del Noroeste y ofrece una atención muy personalizada a clientes con poco tiempo, especialmente altos directivos e inversores, que buscan el asesoramiento de un buen profesional para encauzar bien su búsqueda.
Entre las urbanizaciones que más trabaja Busquets Gálvez se cuentan Monte Alina, Montepríncipe, Monteclaro, Somosaguas, La Finca. Las viviendas unifamiliares que comercializa oscilan entre el millón y los tres millones de euros.








