Que el Ayuntamiento de Barcelona adquiera inmuebles en el centro histórico de la ciudad con la finalidad de convertirlos en pisos sociales no es ninguna novedad. Pero que el consistorio barcelonés decida ejercer el derecho de retracto para conseguir anular la compraventa de un edificio y hacerse con la titularidad de la propiedad al mismo precio que se pagó por él, sí que es nuevo. Ahora ha ocurrido por primera vez y atañe a un edificio de diez viviendas y un local ubicado en la calle dels Metges de Ciutat Vella.
El inmueble de interés histórico había sido propiedad de la Sareb, sociedad que gestiona los activos tóxicos inmobiliarios de la banca. Ésta a su vez lo había vendido a una empresa especializada en apartamentos turísticos sin antes ofrecérselo al Ayuntamiento de Barcelona. Según el decreto ley de medidas urgentes en materia de vivienda aprobado por la Generalitat de Cataluña en marzo del año pasado, los ayuntamientos pueden ejercer el derecho de tanteo y de retracto sobre aquellos inmuebles adquiridos en un proceso de ejecución hipotecaria y daciones en pago a partir del 2008 y que estén desocupados u ocupados sin contrato. La actuación del Ayuntamiento implica que el contrato de compraventa entre la Sareb y la empresa de pisos turísticos queda anulado y el consistorio para a ser el nuevo propietario del edificio después de pagar el mismo precio por el que se había escriturado y que ronda los 850,000€. El inmueble se destinará a pisos de alquiler social.
Por otra parte, el Ayuntamiento de Barcelona ha ejercido también recientemente el derecho de tanteo -que obliga a los propietarios de este tipo de fincas a informar de cualquier oferta de compraventa para que el consistorio la pueda igualar- en la compra de un edificio ocupado y pendiente de desalojo, conocido como Espacio del inmigrante y ubicado en la calle Hospital de Ciutat Vella.








